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Método 15 de agosto de 2026 · 8 min de lectura

Cómo preparar una oposición sin academia

Ir por libre sale cinco veces más barato y funciona perfectamente para mucha gente. Para otra, es la razón por la que se abandona en el sexto mes. La diferencia no es la fuerza de voluntad: son cuatro cosas concretas que la academia te da y que tienes que reponer tú.

Una academia presencial para un cuerpo A1 o A2 ronda los 1.700–2.000€ por convocatoria. Preparártelo por tu cuenta cuesta entre 200 y 400€ en material. La diferencia da para muchas cosas, y por eso cada vez más gente se lo plantea.

Pero el ahorro solo es real si repones lo que la academia hacía por ti sin que te dieras cuenta. Vamos por partes.

Qué te da realmente una academia

Casi nadie paga una academia por sus apuntes. Se paga —aunque no se diga— por cuatro cosas:

  • Un calendario externo. Alguien decide qué toca esta semana y comprueba que lo hiciste.
  • Un temario ya delimitado. No tienes que decidir qué entra y qué no.
  • Alguien a quien preguntar cuando un concepto no encaja.
  • Un grupo. Ver a otros en tu situación sostiene los meses malos.

Quítale eso a alguien que se organiza mal y el resultado es predecible: empieza fuerte, avanza sin criterio, se atasca en el tema 12 y a los cuatro meses no sabe si va bien o mal.

Las cuatro cosas que tienes que reponer

1. Un calendario que no dependa de tu ánimo

Divide los temas entre las semanas disponibles y déjalo escrito antes de empezar. No planifiques «estudiar por las tardes»: planifica «esta semana, temas 14 y 15». La diferencia es que lo segundo se puede incumplir de forma visible, y eso es justamente lo que necesitas.

Reserva una semana de cada cinco solo para repasar. Si no lo haces desde el principio, el repaso se come el avance o —peor— desaparece.

2. Un criterio para saber si vas bien

En la academia lo dan los simulacros. Por libre tienes que fabricarlo: cada dos semanas, coge un tema estudiado hace un mes e intenta reconstruir su esquema en papel en blanco, sin mirar. Lo que salga es tu nota real. Es incómodo y por eso funciona.

3. Alguien con quien contrastar

Un grupo pequeño de opositores de tu misma convocatoria, aunque sea por mensajería, resuelve el 80 % de las dudas y casi todo el desánimo. No necesitas un profesor para saber si el plazo es de diez o quince días: necesitas la norma. Necesitas a alguien para no sentir que eres el único que va lento.

4. Material en el que puedas confiar

Y aquí está el punto crítico, porque es el único que no se resuelve con disciplina.

El material: dónde se juega todo

Cuando vas por libre, tu material es tu única fuente. No hay un profesor que diga de pasada «ojo, que esto cambió el año pasado». Si tus apuntes tienen un dato viejo, lo vas a estudiar durante meses con total tranquilidad.

El riesgo real de ir por libre no es estudiar poco: es estudiar mucho lo que no toca, o lo que ya no está vigente. Y no hay forma de notarlo desde dentro.

Por eso, si prescindes de academia, el material deja de ser un gasto donde ahorrar y pasa a ser la inversión principal. Tres requisitos mínimos:

  • Que cite artículos. Sin referencia no puedes comprobar nada, y comprobar es lo único que sustituye al profesor.
  • Que indique fecha de consolidación. Para saber a qué versión de la norma corresponde lo que estudias.
  • Que esté pensado para estudio activo. Un texto para releer no te va a avisar de que no te lo sabes.

Si tienes dudas sobre lo que estás usando, el artículo sobre cómo saber si tu temario está desactualizado explica cómo comprobarlo en diez minutos.

Cuándo NO deberías ir por libre

Por honestidad, porque a nosotros nos vendría mejor decir lo contrario:

  • Si ya has abandonado una preparación antes por falta de constancia. El problema no era el material.
  • Si tu convocatoria tiene ejercicio oral. Exponer ante un tribunal se entrena exponiendo ante alguien, y eso un PDF no lo da.
  • Si necesitas corrección de supuestos prácticos. Un supuesto mal enfocado solo lo detecta quien lo corrige.

Hay una vía intermedia que casi nadie considera: material propio y bueno, más una academia solo para simulacros y corrección. Sale bastante más barato que el curso completo y cubre justo lo que el estudio en solitario no puede darte.

Material para quien estudia sin red

Nuestros temas están hechos precisamente para eso: cada dato lleva su artículo para que puedas comprobarlo tú, cada tema indica su fecha de consolidación y cada uno cierra con preguntas de recuperación que te dicen si de verdad te lo sabes. Sin profesor delante, esa es la diferencia entre avanzar y creer que avanzas.

Ver cómo es un tema por dentro
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